Obra Social  

Vistiendo a los Despojados

 

       Desde la primera etapa de nuestra Hermandad se tiene en cuenta que no solo se creó con el fin único de una Estación de Penitencia y cultos a nuestros titulares, sino con un fin social y de trabajo hacia los demás.  

 

        Por esto mismo, en 1996 empieza su andadura la Obra social de la Hermandad con el nombre: "Vistiendo a los Despojados". Haciendo honor a nuestro Titular, se decide que esta obra social consista en la recogida, clasificación y limpieza de ropa para su entrega a la gente más desfavorecida del barrio y feligresía de la Parroquia de El Salvador.  

 

       Tras años de trabajo, viendo que semana a semana mucha gente se acercaba a nuestra casa de hermandad con bolsas llenas de ropa, se ve la necesidad de dar un paso más para nosotros. Debíamos llegar más allá y ampliar el círculo de beneficiarios de nuestra obra. Podría ser un camino difícil pero nos arriesgábamos a ello.  

 

       Queríamos ser un recurso más dentro de todos los que ofrece el Patronato de Asuntos Sociales a la ciudadanía de Jaén, haciendo hincapié en las oficinas de Comunitarios de los barrios con niveles extremos de exclusión social de la ciudad. Y se consiguió.  

 

       El día 2 de abril de 2013, el Ayuntamiento firmó un Convenio de colaboración con la Cofradía de la Amargura a través del cual se reconocía y formalizaba la obra social de esta hermandad.  

 

       Este convenio para nosotros significa mucho. Desde el mismo día en el que se tuvo el primer encuentro con el Patronato, sobre el mes de noviembre, se empezó a trabajar mano a mano con ellos.  

 

       Con este proyecto vemos en cada persona atendida a Cristo Vivo. Sin olvidar que en esta época de globalización donde nos es difícil mirarnos a los ojos al cruzarnos unos con otros, hay gente sufriendo a nuestro alrededor.  

 

       Dar las gracias de corazón a todo el equipo que colabora y trabaja en la Obra Social: por sus incansables ganas de trabajar por los demás, por sus palabras de ánimo entre el grupo cuando se desfallece en la labor, por su dedicación plena sea cual sea el día y la hora, en definitiva, POR SIEMPRE ESTAR AHÍ.  

 

       Nuestro Señor de la Pasión y Nuestra Madre de la Amargura, estoy segurísima de que os lo recompensarán.  

 

       Recordando las palabras del mismo Jesucristo, que nos guía en esta labor, me despido.  

 

Mateo 25, 31-46:

"Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me dísteis de beber, fui forastero y me hospedaste, estuve desnudo y me vestiste, enfermo y me visitaste, en la cárcel y viniste a verme. Entonces los justos le contestarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?' Y el rey les dirá: 'Les aseguro que cada vez que lo hiciste con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hiciste."