Fundación 

 

       La Hermandad tiene su punto de partida con su fundación en el día 16 de abril de 1984, con la mayor intención de dar gloria a Dios en la meditación de los Misterios de su Pasión, Muerte y Resurrección, el fundar una nueva Hermandad de Penitencia.  

 

       De los primeros acuerdos tomados, se decide las advocaciones de sus Sagrados Titulares, los cuales serían las de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y la de María Santísima de la Amargura. También se acuerda el constituirse primeramente en una comisión gestora, que de la forma a la Hermandad, así como el escudo y colores de la misma. Tras esto se comienza a trabajar.  

 

       La Hermandad empieza sus cultos internos. En un principio, tal culto consiste en el rezo del Santo Rosario y en una Misa de Hermandad cada primer sábado de mes. Para tales cultos se tomó como titular una Dolorosa, propiedad de las Rvdas. HH. Dominicas, que se encontraba en el convento de la citada Orden, y donde se hizo efectiva la fundación y reuniones de la Hermandad.  

 

       Al instante de la fundación, se comienza a trabajar en el proceso estatutario, en el cual se pone especial interés, primero porque el culmen de los Estatutos con su aprobación de manos de S. Rvdma., supondría el convertirse en Cofradía, al eregirse canónicamente, y segundo, por ser los Estatutos las reglas por las que regir la Hermandad. Y por supuesto, antes de nada, en importancia predomina la sede canónica, el lugar donde asentarnos, donde entronizar a nuestros Sagrados Titulares y exponerlos al culto público, y donde se desarrollaría la Hermandad trabajando de inmediato.  

 

       A los dos años de la fundación, la Gestora, en busca de sede canónica donde asentarse, encuentra con la ayuda de Dios, de principio, ser aceptada la Hermandad, en la Iglesia Parroquial de San Miguel, gracias a su párroco, el Ilmo. Sr. D. Miguel Funes Gálvez, lo que permitió el establecerse canónicamente, si bien, las Imágenes son trasladadas y depositadas en la Capilla del Colegio de la Purísima de las HH. Carmelitas, donde la comunidad les da el cobijo que le negaron las Parroquias por donde deambuló la Hermandad.  

 

       Con sede canónica, la Hermandad presenta ante S.E.R. en 1990, por segunda vez, los Estatutos para su aprobación, pero esta vez, se encuentra un problema: el Sr. Obispo, nos exige que la sede canónica posea una puerta con dimensiones suficientes para permitir desde ella la Estación de Penitencia.  

 

       El fin de semana, vísperas del Miércoles de Ceniza del año 1996, es importante para la Hermandad. El cofrade y primer Hermano Mayor fundador, D. José Martínez Rubio, propone a tres cofrades: D. David Torres Latorre, D. Manuel Oya Gutiérrez y a D. José María Francés Morillas, el retomar el proyecto, marcándose de manera inmediata la búsqueda de Sede Canónica. Mientras, y en esa Cuaresma, celebra su Función Solemne Eucarística en la Capilla Carmelita.  

 

      En el mes de noviembre de ese mismo año, junto con la Agrupación de Cofradías, se solicita oficialmente Sede Canónica en la Iglesia Parroquia de San Félix, encontrando respuesta negativa. Pero Dios Padre, no haría demorar mucho la espera. El premio al tesón, vendría tras la Coronación Litúrgica de la Santísima Virgen de la Amargura. Hasta el 7 de febrero de 1997, cuando el Rvdo. D. Francisco Rosales, párroco de la Parroquia de El Salvador, nos acepta en su Parroquia, donde la Hermandad se encuentra trabajando y desarrollando su labor pastoral y social hasta la actualidad.  

 

       En la navidad del año 2000, mientras Nuestro Señor de la Pasión estaba espuesto en la Sala Cuarta de la Magna Exposición Diocesana, celebrada en la Santa Iglesia Catedral de Jaén, las HH. Carmelitas decidieron que nuestras Imágenes no podían seguir allí más tiempo. Entonces la Hermandad tuvo que buscar alojamiento, que no encontró, ya que en nuestra Sede Canónica, la Parroquia de El Salvador, debido a sus reducidas dimensiones, era imposible alojarlas.  

 

       Por este hecho, nuestros Sagrados Titulares estuvieron expuestos al culto en nuestra primera Casa de Hermandad, sita en la Avda. de Granada 7, en una habitación habilitada para tal fin, hasta que en febrero de ese mismo año, el Rvdo. Sr. D. Francisco Ponce, párroco de la Iglesia de la Santa Cruz, nos acoge en su Parroquia, donde fueron bastante tiempo veneradas nuestras queridas Imágenes hasta la construcción de la nueva Parroquia de El Salvador.   

 

 

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