Saluda del Párroco y Capellán, D. Francisco Rosales Fernández

 

Hermanos cofrades:

Desde esta página de la Hermandad quiero animaros a seguir adelante en la tarea que Jesús encomendó a sus amigos: llevar los valores del Reino a todas las gentes; que en palabras de nuestros estatutos, suena del siguiente modo: “manifestar públicamente su fe, de acuerdo con las normas de la Iglesia Diocesana” (art.4). La labor de toda cofradía consiste precisamente en eso, partiendo siempre de una formación seria de sus miembros. 

Los tiempos que atravesamos no ayudan a este empeño pues muchas personas han optado por vivir “como si Dios no existiese”. Sencillamente, no les interesa. Y son muchos más de lo que parece. 

A vosotros cofrades, y por supuesto cristianos, os toca presentar “la
belleza del Evangelio”, no como una carga, sino como una verdadera
liberación. Sois cofrades de Jesucristo porque queréis ser libres de tantas ataduras, y así lo debéis testimoniar con una vida coherente ante las personas de vuestro entorno, siempre con alegría. Enamorados de la Virgen María, porque ella fue creyente de verdad, mujer alegre.
 

A vosotros “cofrades de la Amargura”, como os gusta ser reconocidos, os animo a seguir adelante en este estilo de vida, sabiendo que desde ahí se aporta un buen servicio a la ciudad de Jaén. Siempre puestos los ojos en Jesús que se despojó no sólo de sus vestidos, sino de su rango divino, para acercarse a los pobres. 

 

Un cofrade de los nuestros, debe estar siempre cercano a los
despojados de este mundo. Un cofrade de los nuestros, no se distrae mirando reclamos estridentes y llamativos. Sino que es capaz de llenar sus ojos de lágrimas, al modo de la Virgen María, al ver cómo hay tanta gente que sufre.
Un cofrade de los nuestros, desnuda su corazón de orgullos, soberbias y enfrentamientos. Un cofrade de los nuestros, vive de otra manera a lo que hace la mayoría de la gente. Y ese cofrade, también sabe manifestar su fe por las calles de Jaén cuando llega el momento.
 

Queridos hermanos cofrades, nos ha tocado vivir “tiempos nuevos” para “cofrades nuevos”. 

 

Nuevamente quiero daros ánimo para seguir adelante, para estar unidos, para quereros como “hermanos”, para fortalecer vuestra fe y vuestra esperanza, y para sentiros unidos a la Iglesia de Jesús. Merece la pena. Y quiero deciros una vez más que en todo esto, no estáis solos.

 

 

 

Francisco Rosales Fernández
Párroco y Capellán