Parroquia de El Salvador 

 

       El Papa Juan Pablo II señala en su Carta a los artistas que el arte cuando es auténtico tiene una íntima afinidad con el mundo de la fe:
"Con esta carta me dirijo a vosotros, artistas del mundo entero, para contribuir a reanudar una más provechosa cooperación entre el arte y la Iglesia... Quiero recordar a cada uno de vosotros que la alianza establecida desde siempre entre el Evangelio y el arte, ... implica la invitación a adentrarse con intuición creativa en el misterio del Dios encarnado y, al mismo, tiempo, en el misterio del hombre .La Iglesia tiene necesidad de arquitectos, porque requiere lugares para reunir al pueblo cristiano y celebrar los misterios de la salvación" (n° 12).
 

  • LUGAR DE LA ASAMBLEA: “Pueblo de Dios, que se congrega para la Misa, lleva en sí una coherente y jerárquica ordenación que se expresa en la diversidad de ministerios y de acción, mientras se desarrollan las diversas partes de la celebración. Por consiguiente, la disposición general del edificio sagrado conviene que se haga de tal manera que sea como una imagen de la asamblea reunida, que consienta un proporcionado orden de todas sus partes y que favorezca la perfecta, ejecución de cada uno de los ministerios. Los fieles y los cantores ocuparán, por consiguiente, el lugar que pueda hacer más fácil su activa participación". (Instrucción General del Misal Romano Cáp. V, 257).

 

  • EL PRESBITERIO: "El presbiterio quede bien diferenciado respecto a la nave de la iglesia, sea por su diversa elevación, sea por su estructura y ornato peculiar. Sea de tal capacidad que puedan cómodamente desarrollarse en él los ritos sagrados" (IGMR Cáp., 258).

 

  • EL ALTAR: "El altar, en el que se hace presente el sacrificio de la cruz bajo los signos sacramentales es, además, la mesa del Señor, para participar en la cual es convocado en la Misa el pueblo de Dios; es también el centro de la acción de gracias que se realiza en la Eucaristía." “Constrúyase el altar mayor separado de la pared, de modo que se pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda hacer de cara al pueblo. Ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la atención de toda la asamblea de los fieles" (IGMR Cáp. V, 259-262).

 

  • LA SEDE: "La sede del sacerdote celebrante debe significar su oficio de presidente de la asamblea y director de la oración. Por consiguiente, su puesto más habitual será de cara al pueblo al fondo del presbiterio" (IGMR Cáp. V, 271).

 

  • EL AMBÓN: "La dignidad de la Palabra de dios exige que en la iglesia haya un sitio reservado para su anuncio, hacia el que, durante la liturgia de la palabra, se vuelva espontáneamente la atención de los fieles. Conviene que en general este sitio sea un ambón estable, no un facistol portátil. Uno y otro, según la estructura de cada iglesia, deben estar colocados de tal modo que permitan al pueblo ver y oír bien a los ministros" (IGMR Cáp. V, 272).

 

  • FUENTE BAUTISMAL: "El batísferio, esto es el lugar en el cual es colocada la fuente bautismal -en pila o a chorro-... puede ser colocada en una capilla, situada en la iglesia o fuera de ella, o también en otra parte de la iglesia visible a los fieles; en todo caso debe estar dispuesta de modo que se consiga la participación comunitaria" (CEI 1970, c. 25). 'Tanto el rito de inmersión -que es el más apto para significar la participación de la Muerte y Resurrección de Cristo- como el rito de la infusión, pueden usarse, con todo derecho" (n° 22). "La pila, para que sea un signo más expresivo, puede construirse también de manera que brote de ella agua corriente, como un verdadero manantial. Se ha de procurar asimismo que el agua, según las necesidades de cada lugar, pueda calentarse (Libro de bendiciones n° 938).

 

  • EL SAGRARIO: "Es muy de recomendar que el lugar destinado para la reserva de la Santísima Eucaristía sea una capilla adecuada para la oración y la oración privada de los fieles. El lugar en que se guarda la santísima Eucaristía sea verdaderamente destacado. Conviene que sea igualmente apto para la adoración y oración privada, de modo que los fieles no dejen de venerar al Señor presente, en el Sacramento, aun con culto privado, y lo hagan con facilidad y provecho. Lo cual se conseguirá más fácilmente cuando el sagrario se coloca en una capilla que esté separada de la nave central del templo" (IGMR Cáp. V, 276).

 

  • CAPILLA PENITENCIAL: Lugar discreto, iluminado, que haga posible la lectura bíblica y la extensión de las manos sobre el penitente. (Ritual de la Penitencia. Orientaciones doctrinales y pastorales del episcopado español,  n° 75). "Asegurando que existen siempre en lugar patente confesionarios previstos de rejillas entre el penitente y el confesor que puedan utilizar libremente los fieles que así lo deseen" (Código de derecho canónico, can. 964,2).

 

  • LAS IMÁGENES: 'Téngase cuidado de que no se presenten en número excesivo y que en su disposición haya un justo orden y no distraigan la atención de los fieles de la celebración... En general, la ornamentación y disposición de la iglesia en lo referente a las imágenes procure ayudar a la auténtica piedad de toda la comunidad" (IGMR. n° 178).

 

  • LAS VIDRIERAS: Por medio de la luz natural se ha querido conseguir la ambientación propicia de recogimiento que corresponde a un templo cristiano. Al mismo tiempo se ha utilizado la figuración de los cuatro evangelistas y de sus correspondientes símbolos en la planta baja, ya que ellos son los verdaderos catequistas que ofrecen a Cristo como Salvador. La distribución de estos personajes queda del siguiente modo: Los tres evangelistas sinópticos, en el lateral derecho.

 

A los pies del templo san Mateo, el evangelista de la Iglesia.

Ante las figuras procesionales san Marcos, el especialista en la humanidad y la pasión de Jesús.

 

En la capilla penitencial san Lucas, el evangelista de la misericordia.

 

En el lado izquierdo, junto a los ventanales cromáticos, san Juan, el más original y simbólico, amante de utilizar la Luz con una carga teológica.

 

Gran vidriera que ilumina el coro por encima de la puerta de entrada representa tres escenas tomadas del libro del Apocalipsis:

 

                    En el lado izquierdo se refieren las siguientes palabras:  

"Entonces se acercó a mi uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las últimas plagas y me dijo: -¡Ven! ¡Te mostraré la novia, la esposa del Cordero"! (Apoc. 21,9). 

                   El lateral derecho reproduce el siguiente texto:  

"El que hablaba conmigo tenía como medida una caña de oro, para medir con ella la ciudad, sus puertas y su muralla " (Apoc. 21,15)

                   Y en la parte central se ofrece la visión apocalíptica de El Salvador tal como aparece en el último capítulo de la Biblia y que rehace nuevamente la paz del Paraíso: 

"Me mostró entonces el ángel un río de agua viva, transparente como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, a uno y otro lado del río, había un árbol de vida que daba doce cosechas, una cada mes, y sus hijas servían de medicina a las naciones Ya no habrá nada maldito. Será la ciudad del trono de Dios y del Cordero, en la que sus servidores le rendirán culto, contemplarán su rostro y llevarán su nombre escrito en la frente. Y no habrá noche; no necesitarán luz de lámparas ni la luz del sol; el Señor Dios alumbrará a sus moradores, que reinarán por los siglos de los siglos" (Apoc. 22,1-5).
          

       Iluminando las escaleras del coro y adornando la fachada principal, dos óculos representan símbolos tradicionales referidos a Jesucristo Salvador, titular del templo: el crismón, el Δ y la Ω, el pez, y el ancla.